Las elecciones en la Universidad Complutense: ¿el principio del fin?

© Óscar Chamorro

© Óscar Chamorro

Hoy se celebran elecciones a rector en la universidad que ha visto nacer a Podemos, la Universidad Complutense. Aunque excepto en el caso de Juan Carlos Monedero, que es profesor titular, el resto de dirigentes de este partido no tiene plaza en propiedad en esta universidad, sino que han ido concatenando durante años, décadas en algunos casos, becas y contratos. El caso Errejón ilustra perfectamente cómo se hacen los procesos de selección en estos casos. De manera que el rector José Carrillo, que se presenta a la reelección, se vio obligado a nombrar profesor honorífico a Pablo Iglesias, para evitar que la Complutense perdiera a un docente de su valía, pues al aceptar ser eurodiputado perdía la condición de profesor titular interino que ostentaba.

Podemos conoce perfectamente los engranajes de la universidad española y es, en gran medida, producto de una institución que hace décadas que vive instalada en la mediocridad y la endogamia. El 73% de los profesores universitarios españoles trabajan en la misma universidad en la que se doctoraron, frente al 8% de Reino Unido o Alemania, o el 24% de Italia. La productividad de los profesores endogámicos, medida en número de artículos publicados y citas, es entre un 15 y un 89% menor que los profesores que han obtenido su plaza a través de un sistema verdaderamente competitivo.

¿Piensa Podemos hacer algo para cambiar estas cifras? ¿Para promover la excelencia universitaria a través de sistemas de selección basados realmente en el mérito y la capacidad? ¿Para abrir las plantillas y los departamentos a docentes e investigadores de otras universidades o de otros países? ¿Para modificar la gobernanza de las universidades para que los rectores no sigan siendo rehenes de los sindicatos, decanos y estudiantes que los eligieron? ¿Para combatir el 40% de subempleo de los egresados universitarios españoles?

El ejemplo griego puede ser muy revelador a la hora de despejar algunas de estas dudas. El partido de Syriza cuenta también con un gran número de académicos, muchos de ellos formados en el Reino Unido. Es el caso del propio Yanis Varoufakis, que estudió y se doctoró en la universidad de Essex y ha impartido docencia en East Anglia o Cambridge. Aunque esta experiencia se remonta a la década de los 80, pues Varoufakis decidió abandonar el país la noche en que Margaret Thatcher revalidó su tercer mandato como Primera Ministra en 1987. En el equipo económico de Tsipras hay también graduados por Oxford y doctores por Newcastle.

 © Pablo Miranzo, Flikr

© Pablo Miranzo, Flikr

No obstante, la universidad griega, que durante el último gobierno de Papandreu tuvo que ser investigada por la fiscalía dadas la numerosas denuncias de nepotismo, se ha dejado en manos de un profesor de medicina de la universidad de Tesalónica. Más conocido por su participación en movimientos sociales, su activismo y porque a sus casi setenta años se sigue recogiendo el pelo en una coleta que por su actividad académica. Una de sus primeras medidas ha sido poner punto final al proceso de reforma del artículo 16 de la Constitución impulsado por el gobierno de Samaras con el objetivo de abrir el sistema universitario griego a la iniciativa privada. Se mantiene el monopolio de las universidades públicas griegas, echando por tierra cualquier esperanza de que el sistema evolucione hacia un modelo similar al anglosajón, en el que se han educado una buena parte de los líderes de Syriza.

Todo parece indicar que no yerran los que califican a Podemos como “casta universitaria”. El verdadero cambio no puede venir de su mano ni de la de aquellos equipos de gobierno de la Complutense que han permitido que la Facultad de Políticas se convirtiera en el caldo de cultivo idóneo en el que naciera y se desarrollara esta formación política. No es de extrañar que ahora les agasajen con honores o que se dilaten ciertos expedientes sancionadores, mientras otros se resuelven en días.

Pero la Universidad Complutense ha sido y es mucho más que Podemos. Es la universidad más grande de España y durante mucho tiempo la más reconocida a nivel internacional. Su luz se ha debilitado después de años de mala gestión y deudas millonarias, pero sigue siendo una pieza fundamental del sistema universitario español. Su peso dentro del mismo es tal que, aun siendo la única voz disonante dentro del lobby de rectores que es la CRUE, podría dañar seriamente a esta asociación privada de rectores y poner fin a la política de homogeneidad e inmovilismo que la misma impone a las universidades españolas. Una vez que la Complutense abra una brecha en la CRUE, otra universidades le seguirán y la regeneración de la vida universitaria española tendrá una posibilidad. Esta semana recae una gran responsabilidad sobre todos los llamados a las urnas en la Universidad Complutense.

Cisneros

[Pseudónimo]


floridablanca_final_round_azul_smallFloridablanca pregunta

¿Que reformas necesita la universidad española para competir con las mejores del mundo? ¿Son suficientes los cambios legislativos hechos esta legislatura en materia de acreditación de profesores o flexibilización de la duración de grados? ¿Un cambio en la gobernanza de las universidades y el sistema de elección de los rectores favorecería la despolitizacion de la universidad?

FLORIDABLANCA CAFÉ

Implícate

Desde Floridablanca necesitamos tu apoyo moral y material para poder llevar a cabo nuestro proyecto

Implícate

Archivos

Categorías