El engaño populista, por Axel Kaiser

Engaño PopulistaAsí se titula un reciente libro de mi autoría con la politóloga guatemalteca Gloria Álvarez (Deusto, 2016). En él hemos hecho un esfuerzo por abordar el problema del populismo como fenómeno intelectual. Estamos convencidos de que buena parte de la demagogia y miseria moral que nutre a líderes populistas como Pablo Iglesias, Lula da Silva, Chávez, Bachelet, Correa y tantos otros, encuentra su origen en doctrinas e ideas que se desarrollan silenciosamente en las cátedras universitarias y los escritorios de pensadores que aspiran a concentrar el poder en pocas manos para, a partir de ahí, resolver lo que identifican como problemas sociales.

Las ideas, enseñó John Stuart Mill, ejercen mayor influencia que cualquier otro factor sobre la evolución social. Que existen condiciones objetivas que facilitan el surgimiento de ciertas doctrinas no cabe duda. La pobreza, el conflicto y el desorden hacen atractivas alternativas autoritarias y populistas que prometen aliviar el sufrimiento de las masas. Pero las ideologías son precisamente interpretaciones acerca de cómo la realidad funciona y sobre cómo debería funcionar. Cuando, en un país como España, que no cuenta con masas en la miseria como es el caso de otros países del mundo, un movimiento claramente antidemocrático y demagógico como Podemos logra poner en jaque la política nacional, la explicación hay que encontrarla en algo que va más allá del ajuste económico de los últimos años.

Iglesias es ante todo un intelectual convencido del poder que tienen las ideas y el lenguaje para movilizar políticamente. Su lema es el del comunista italiano Antonio Gramsci, a quien ha leído con cuidado: que la cultura es el espacio para disputar las conciencias de las personas y por tanto la credibilidad del orden vigente. Para avanzar su causa y dinamitar la democracia burguesa española, Iglesias ha difundido ideas desde su programa La Tuerka y una permanente presencia en los medios de comunicación masivos. En esa línea la palabra “casta”, aunque parezca ramplona, es una genialidad política de Iglesias.

Engaño Populista

Foto: YouTube

Como dijo el filósofo marxista Louis Althusser, en la batalla política las palabras son “calmantes, explosivos o venenos”. Iglesias sabe perfectamente que la realidad la entendemos a través del lenguaje y que las palabras definen la forma como sentimos acerca del mundo. El concepto “casta” es un verdadero explosivo al orden establecido en España, pues divide a la sociedad entre víctimas y victimarios, estos últimos perteneciendo a minorías privilegiadas cuyo poder Iglesias quiere terminar en nombre de la “democracia”. Como resultado, muchas personas, al oír el concepto “casta”, caen inmediatamente en una reacción emocional que las lleva a identificarse con la causa de Podemos.

Del mismo modo se desvirtúa el concepto “democracia” para significar totalmente lo contrario a su sentido original. Si originalmente “democracia” se entendía como garantía de libertad, en la tradición jacobina de Iglesias significa autoritarismo y dictadura. Y es que Iglesias, como los jacobinos franceses y sus seguidores desde Lenin a Chávez, reclaman ser los verdaderos demócratas porque ellos dicen ser los únicos que representan la voluntad de “el pueblo”.  Si eso es así, sugiere su lógica, entonces su poder debe ser ilimitado porque lo contrario es restringir al “pueblo” y a la democracia. Estos son tan solo algunos de los varios engaños populistas que analizamos en nuestro libro, el que esperamos contribuya a cambiar el enfoque prevaleciente sobre las fuerzas que han llevado tantas veces a regímenes destructivos de las libertades, de la democracia y el bienestar en nuestros países.

Axel Kaiser | Director de la Cátedra Friedrich Von Hayek, Universidad Adolfo Ibáñez (Chile)

Etiquetas:

FLORIDABLANCA CAFÉ

Implícate

Desde Floridablanca necesitamos tu apoyo moral y material para poder llevar a cabo nuestro proyecto

Implícate

Archivos

Categorías