20Dbanner_SS

 

 

Diagnóstico

Las CSS son un auténtico impuesto al trabajo, que merma la contratación de muchas personas, que reduce así la recaudación de la Seguridad Social y que encarece en casi un 40% el coste de un trabajador (pues, realmente, es él el que paga todo el coste, aunque la empresa ingrese en la Seguridad Social una gran parte de la CSS por él), hecho que lo expulsa del mercado de trabajo o que lo condena a la economía sumergida, con la pérdida de condiciones laborales y el descenso en la recaudación.

Vía de reforma

Debe caminarse hacia un descenso notable en los tipos de CSS, de manera que se pueda dejar por debajo del 20%. Ello incentivará la contratación y aflorará la economía sumergida, con el incremento de recaudación en el medio y largo plazo. En el corto plazo, si se diese una leve caída de recaudación, debería ser compensado transitoriamente con una mayor aportación de la AGE.